El piloto de Las Parejas no pudo ser de la partida en la competencia que la Fórmula Renault 2.0 disputó en el autódromo El Zonda – Eduardo Copello, de San Juan, producto de los daños que sufrió su monoplaza tras golpear las barreras de contención el sábado en clasificación.
Todo ocurrió muy rápido, sobre el puente, a la salida del sector denominado “rulo” el más exigente y peligroso del trazado sanjuanino, cuando el auto conducido por Roberto Arato perdió un tapón en pleno tránsito por la pista y regó la cinta asfáltica de fluídos. Inmediatamente detrás de Arato marchaba Rey quien no pudo obtener grip y su auto patinó en 4ta velocidad, llevándolo a impactar muy duro contra el guard-rail del puente. La misma situación vivieron otros competidores, como Ayala, Muchiut y Cammarota, quienes tampoco pudieron controlar sus máquinas y golpearon el muro, además de rebotar y golperse contra las otras máquinas accidentadas.
Afortunadamente ninguno de los pilotos sufrió lesiones y en el caso de Guillermo, luego de comunicarle a su equipo lo sucedido vía team-radio, procedió a bajar por sus propios medios.
Lamentablemente el auto sí sufrió las consecuencias del duro golpe y una vez que el equipo realizó una profunda revisión del mismo, decidió que ese monoplaza no sería de la partida, para enviarla rápidamente a la fábrica de Tito Perez y poder recuperarlo a tiempo para la próxima fecha.
El fin de semana no había arrancado bien para Guille, quien penó mucho con un problemas de balance en los frenos durante toda la actividad de entrenamientos. Para clasificar, el equipo Castro Racing resolvió cambios importantes en el set up, asimilados muy bien por el monoplaza y el piloto parejense, aunque el golpe determinó el final de la actividad, de manera abrupta.
Más allá de no poder competir el domingo, Guille Rey permaneció en el circuito para acompañar al Castro Racing y a Julián Santero, su compañero de escuadra, quien también tuvo serias complicaciones con la puesta a punto del auto, pero finalmente pudo salir airoso con una sorprendente victoria en la tercera cita de la temporada.
Luego de todo lo ocurrido, Guille Rey comentó: “En lo personal vuelvo con un sabor amargo por no poder correr y por los golpes que sufrió el auto. En el momento del incidente había líquido por todas partes y fue imposible doblar, lo mismo le sucedió al resto de los pilotos que se golpearon en el mismo sector. Una pena porque en ese momento el auto estaba funcionando mucho mejor y podíamos haber logrado una buena clasificación. Hay mucho trabajo por hacer de cara a la próxima carrera y el equipo Castro Racing tendrá que redoblar esfuerzos para ajustar todo en cada auto, pero estoy seguro que podrán hacerlo. Finalmente quiero felicitar a mi compañero Julián Santero, por la gran victoria que logró.”
